martes, 21 de junio de 2011

ALBORADA

La historia del grupo comienza en 1984 cuando Sixto Ayvar funda Alborada en su ciudad natal, Ocobamba. Su música, inspirada básicamente en el folklore del ande peruano, es llevada por Sixtucha a tierras germanas, estableciéndose finalmente en la ciudad de Colonia. Ya ahí su oído de músico se ve ensanchado por todos los generos y estilos que conviven en una ciudad cosmopolita, dotando de una diferente sensibilidad a los instrumentos sin importar su procedencia. La música tradicional andina, en las manos y voces de Alborada, se moderniza, se renueva.

En los comienzos, el apoyo y empuje de los reconocidos Manuelcha Prado y Julio Humala fué fundamental.

Pero muchos otros nombres pasaron por Alborada, diferentes vivencias y nacionalidades. Con todos ellos Alborada fué experimentando he incursionando en diferentes formas musicales, pero siempre con su estilo particular y característico. Desde lo extrictamente tradicional pasando por la fusión y la música para meditación. En la producción "Tropical" se acercan a los ritmos bailables y más contemporáneos. En las series "Melodías del Corazón" y Melodías Inolvidables" exploran los rítmos populares de occidente.

Pero es con la llegada de Víctor Valle y Lennin de la Torre que se gesta el nuevo sonido de Alborada. A los nuevos estilos y rítmos que ellos traen de sus comunidades respectivas, se suman las experiencias que ganaron al visitar culturas indígenas de Canadá y Estados Unidos. Estas nuevas vivencias se hacen manifiestas a partir de su producción "Meditación", donde Alborada da a entender que su nuevo sonido va mucho más allá que una simple cuestión estilística. Detrás de la nueva propuesta se esconde la ardua tarea de crear puentes culturales entre grupos humanos caprichosamente separados por la historia. Hay que tener en cuenta que hace muchos años las tradiciones indígenas de América del Norte y del Sur supieron alimentarse recíprocamente, por lo que Alborada con su espíritu aventurero y renovador quizo recorrer el camino inverso al de los conquistadores, acercando las tradiciones de estos pueblos.

En los últimos discos "Caminos al Sol" o "Instrumental" podemos notar los vertiginosos cambios que experimenta el grupo. Se ven incorporados nuevos instrumentos como los procedentes de Oriente. De la misma manera una nueva indumentaria de Alborada es creada por Sixto, inspirándose en los trajes que usan los peruanos Danzantes de Tijeras.

A pesar de que Alborada participó junto a otros grupos internacionales como los bolivianos "Savia Andina" y "Los Kjarkas", recién les llega el espaldarazo del público peruano al presentarse en el festival de música que se realizó en el Parque de Lima en marzo del 2004. En esta fiesta musical y a los 22 años de su fundación, Alborada logró reunir 22 músicos, entre ellos su reciente incorporación: Wilber "Cebollita" Ayvar.


Ahora Alborada ya no es sólo el grupo de música folklórica, ahora es una propuesta artística que incluye música, danza y performances visuales, por lo que cada presentación es un acontecimiento novedoso.


Es admirable el acoplamiento de las guitarras del ayacuchano Ronald Contreras; Oscar Cavero, guitarrista de Armando Manzanero y Felipe Pumarada, bajista de Eva Ayllón. Así mismo César Lescano, baterista de Gian Marco, y los percusionistas Kike Herrera, Leonardo "Gigio" Parodi también músico de Eva Ayllón, y Hugo Bravo, este útimo ganador de un Grammy junto a Susana Baca, muestran su capacidad de diálogo con lo andino. Hay ternura en las voces de los coros a cargo de July Pumarada, Claudia García y el profesor de canto Julio Zavala. La nota clásica y moderna la colocan César Pacheco en el cello y la concertista de la Sinfónica Nacional del Perú, María Elena Pacheco en el violín. Y todo bajo la batuta y arreglos de Iván Raffo Lazarte.


En el recuento tenemos más de 16 producciones, mucho talento, aires de innovación y un gran amor por lo nuestro. Alborada seguirá caminando de la mano de los que los oyen y estiman.